Guías de GARABATO · noviembre de 2026

Duelos: por qué adivinas 8 dibujos tuyos y 7 del rival

Un duelo es una partida uno contra uno: los dos dibujáis las mismas quince palabras y luego cada uno intenta adivinar quince dibujos. Pero no los del otro, ni los suyos: ocho son tuyos y siete son del rival, barajados, y sin decirte cuáles son cuáles. Esta guía explica por qué.

En una frase: retas a alguien, dibujáis las mismas quince palabras, cada uno adivina ocho dibujos propios y siete del rival, y gana quien más acierta.

El problema de un duelo «normal»

La idea más evidente para un duelo de dibujar sería que tú adivines los quince dibujos del otro y el otro los quince tuyos. Parece justo, pero tiene trampa.

Fíjate en lo que mide cada mitad. «Cuántos de mis dibujos acierta él» y «cuántos de sus dibujos acierto yo» dependen de lo mismo: de lo bien que dibuja uno y de lo bien que adivina el otro. Si contaras las dos mitades para los dos, siempre empataríais. Y si solo contara una, saldría a cuenta hacer trampa: dibujar fatal a propósito para que el otro no acierte nada.

La solución: ocho tuyos y siete suyos

En GARABATO cada uno adivina ocho dibujos propios y siete del rival. Las quince palabras salen una vez cada una: ves tu dibujo de unas y el suyo de otras, nunca dos dibujos de la misma palabra.

Con esto pasan dos cosas a la vez:

El orden importa: ocho tuyos y siete suyos, no al revés. Con siete y ocho, cada dibujo cuidado le daría más puntos al rival que a ti.

«¿Esto lo he dibujado yo?»

Al adivinar no sabes de quién es cada dibujo. Salen barajados. Y ese momento de mirar un garabato y no saber si es tuyo es de lo mejor del modo. Al final, en el resultado, puedes ver los quince que adivinó cada uno, con una marca de acierto o fallo y la cara de quien lo dibujó.

En vivo o por turnos

Cuando retas a alguien, le llega un aviso: «te reta ahora mismo». Tiene un minuto para cogerlo.

De madrugada no se convoca a nadie: entre las once de la noche y las nueve de la mañana, el reto nace directamente por turnos.

Revancha

Cuando un duelo acaba, puedes pedir la revancha en cualquier momento: al instante o una semana después. El otro tiene 24 horas para aceptarla. Y si un duelo se queda a medias porque alguien no jugó a tiempo, también puedes volver a retarle desde la lista.

Con quién se puede jugar

La lista de rivales se llena sola: aparece cualquiera con quien compartas una liguilla o contra quien ya hayas jugado un duelo, con vuestro cara a cara («3 duelos · 2–1»). No hay solicitudes de amistad ni listas que rellenar.

Jugar a GARABATO

Más guías